Y yo que pensé que la bella luna del planeta Yullow había perdido su brillo, y pude entonces enmedio de la ya monótona agonía percibir la ternura, distinguir la bondad y recordar que el amor si existe en alguien. Tambien pude entonces en esa obscuridad conocer lo irreconocible, ver lo invisible y tener la fortuna de admirar lo que no cualquiera puede admirar.
Llegó a mi, oh si! la vibración felina de una pepita enterrada, hermosa, única; materia de fina y valiosa composición, helada por fuera ante el tacto de lo banal, pero cálida para mí en su interior...
tantos son los sueños
ResponderEliminarigual que los deseos
esperando... aun haciendolo
creyendolo... poco a poco cayendo
solo tengo algo que decir el dia de hoy
...
gracias